¿Qué debo comer?

No siempre es fácil saber qué alimentos le dan energía a su cuerpo, especialmente cuando tiene enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa. Su dieta y nutrición son una parte importante de la vida con enfermedad inflamatoria intestinal (EII), pero no hay una dieta única que funcione para todos.

 

La nutrición afecta no solo sus síntomas de EII, sino también su salud y bienestar general. Sin nutrientes adecuados, los síntomas de la enfermedad de Crohn o de colitis ulcerosa pueden causar complicaciones graves, incluidas deficiencias nutricionales, pérdida de peso y desnutrición.

Tenemos varios consejos para una dieta saludable bien equilibrada y rica en nutrientes. Estos consejos tienen solo fines educativos. Debe trabajar con su médico o un nutricionista especializado en EII que lo ayude a desarrollar un plan de comidas personalizado.

 

Preparación de alimentos y planificación de comidas

Si bien no hay una solución universal para todos los tipos de planificación de comidas, estos consejos pueden guiarlo para tener una mejor nutrición diaria:

  • Coma de cuatro a seis comidas pequeñas todos los días.

  • Manténgase hidratado (beba lo suficiente para que su orina sea de color amarillo claro a transparente) con agua, caldo, jugo de tomate o una solución de rehidratación.

  • Beba lentamente y evite usar sorbetes, ya que esto puede hacer que ingiera aire, lo que puede causar gases.

  • Prepare las comidas con anticipación y mantenga su cocina abastecida con alimentos que tolere bien (consulte la lista a continuación).

  • Utilice técnicas de cocción simples: hervir, asar, cocinar al vapor, escalfar.

  • Use un diario de alimentos para llevar un registro de lo que come y cualquier síntoma que pueda experimentar.

Qué comer durante un brote

 

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Qué comer durante un brote Hay ciertos alimentos que tal vez desee evitar durante un brote de EII, y otros que pueden ayudarlo a obtener la cantidad correcta de nutrientes, vitaminas y minerales sin empeorar sus síntomas.

Hay ciertos alimentos que tal vez desee evitar durante un brote de EII, y otros que pueden ayudarlo a obtener la cantidad correcta de nutrientes, vitaminas y minerales sin empeorar sus síntomas.

Su equipo de atención médica puede darle una dieta de eliminación, en la cual usted evita ciertos alimentos para identificar qué desencadena los síntomas. Este proceso lo ayudará a identificar los alimentos comunes que debe evitar durante un brote. Las dietas de eliminación solo deben realizarse bajo la supervisión de su equipo de atención médica y un nutricionista para que puedan asegurarse de que usted siga recibiendo los nutrientes necesarios.

Algunos alimentos pueden provocar calambres, hinchazón y/o diarrea. Muchos alimentos desencadenantes también deben evitarse si se le ha diagnosticado estenosis, un estrechamiento del intestino causado por inflamación o tejido cicatricial, o si se ha sometido a una cirugía reciente. Ciertos alimentos pueden ser más fáciles de digerir y pueden proporcionarle los nutrientes necesarios que su cuerpo necesita.

Posibles alimentos desencadenantes

Alimentos que los pacientes con EII pueden tolerar

Alimentos de fibra insoluble que son difíciles de digerir: frutas con cáscara y semillas, vegetales verdes crudos (especialmente vegetales crucíferos como el brócoli, el coliflor o cualquier alimento con cáscara), frutos secos enteros y granos enteros

Frutas con bajo contenido de fibra: bananas, melón cantalupo, melón rocío de miel y frutas cocidas. Esto generalmente se recomienda en pacientes que tienen estenosis o que se han sometido a una cirugía reciente

Lactosa: azúcar que se encuentra en los lácteos, como la leche, el queso crema y los quesos blandos

Proteína magra: pescado, cortes magros de cerdo, carne blanca de ave, soja, huevos y tofu firme

Azúcares no absorbibles: sorbitol, manitol y otros alcoholes de azúcar que se encuentran en la goma de mascar sin azúcar, los caramelos, el helado y ciertos tipos de frutas y jugos como pera, durazno y ciruela

Granos refinados: pan de masa madre, de papa o sin gluten, pasta blanca, arroz blanco y avena

Alimentos azucarados: pasteles, dulces y jugos

Vegetales completamente cocidos, sin semillas, sin cáscara, no crucíferos: puntas de espárragos, pepinos, papas y calabaza

Alimentos con alto contenido de grasa: mantequilla, coco, margarina y crema, así como alimentos grasos, fritos o grasosos

Suplementos nutricionales orales o batidos de proteínas caseros: pregúntele a su médico o a su nutricionista qué suplementos pueden adaptarse a sus necesidades nutricionales

Bebidas alcohólicas y con cafeína: cerveza, vino, licor, refrescos y café

 

Alimentos picantes: especias “picantes”

 

Qué comer cuando entra en remisión

 

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Qué comer cuando entra en remisión Es importante mantener una dieta variada y rica en nutrientes, incluso cuando esté en remisión y sus síntomas hayan disminuido o incluso desaparecido.

Es importante mantener una dieta variada y rica en nutrientes, incluso cuando esté en remisión y sus síntomas hayan disminuido o incluso desaparecido. Introduzca los nuevos alimentos lentamente. Recuerde mantenerse hidratado con agua, caldo, jugo de tomate y soluciones de rehidratación. Consulte a su médico o nutricionista antes de hacer cualquier cambio en su dieta.

Estos alimentos pueden ayudarlo a mantenerse saludable e hidratado:

  • Alimentos ricos en fibra: salvado de avena, frijoles, cebada, frutos secos y granos integrales, a menos que tenga una ostomía, estrechamiento intestinal o si su médico le aconseja continuar con una dieta baja en fibra debido a estenosis o cirugía reciente

  • Proteínas: carnes magras, pescado, huevos, frutos secos y tofu

  • Frutas y verduras: trate de comer tantos “colores” como pueda, y pele la cáscara y quite las semillas si le molestan

  • Alimentos ricos en calcio: berza, yogur, kéfir y leche (si es intolerante a la lactosa, elija productos lácteos sin lactosa o use la enzima digestiva lactasa)

  • Alimentos con probióticos: yogur, kimchi, miso, chucrut y tempeh